Costa Rica y el Ambiente

A pesar de que el territorio costarricense representa el 0.03% de la superficie global contiene una de las mayores concentraciones de biodiversidad del planeta, con al menos un 5% de la diversidad biológica de la Tierra, lo que ha impulsado una política basada en la convivencia armoniosa con la naturaleza. Este compromiso se refleja en el hecho de que el 25,6% de la superficie del pais se encuentra sometida a algún tipo de protección estatal, junto con alrededor de un 8% en manos privadas; en la recuperación de la cobertura forestal que alcanza actualmente, según diversas estimaciones, entre el 45% y el 48% del territorio nacional; en la suscripción de numerosos tratados ambientales internacionales; en el establecimiento de nuevas instituciones en el sector (18 en los ultimos 14 años) y en la promulgación de cuerpos normativos como la Ley Orgánica del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) en 1993, la Ley del Ambiente en 1995, la Ley Forestal en 1996, la Ley de Biodiversidad en 1998 y reformas constitucionales con respecto a la protección y el aprovechamiento de los recursos naturales y el medio ambiente.

Actualmente, Costa Rica cuenta con la mayor superficie protegida del mundo: 1,342,900 hectareas de superficie protegida mediante el Sistema Nacional de Areas de Conservación del Ministerio del Ambiente y Energia (MINAE) el cual tiene bajo su responsabilidad el cuidado y la conservación de mas de 30 unbidades diseminada por todo el pais, constituidas por un conjunto de parques nacionales o reservas biológicas terrestres y marinas. Gracias a las múltiples iniciativas en este campo, el pais ha venido ejerciendo un gran liderazgo en el ámbito internacional:

Desde 1992 se convirtió en la sede mundial del Consejo de la Tierra. Ha sido pionera en la introducción de esquemas novedosos de desarrollo sostenible como el intercambio de deuda externa por protección de la naturaleza. Ejerció un gran protagonismo en las Actividades de Implementación Conjunta (AIJ) y en las negociaciones tendientes a la consolidación de un mercado internacional de carbono con el propósito de contribuir en la protección del clima para las generaciones presentes y futuras.

Figuró en las negociaciones que concluyeron con la adopción del Protocolo de Bioseguridad. Ejerció un liderazgo en las negociaciones en materia de recursos forestales a través de la Iniciativa Costa Rica – Canada y en la propuesta de Costa Rica como sede de la Secretaría del Foro de Naciones Unidas sobre Bosques. Contó con una destacada participación en la redacción del Protocolo de Kyoto.

Su participación en los diversos temas de medio ambiente y el prestigio que posee en ellos le ha permitido contar con el apoyo de paises amigos para albergar la sede de importantes encuentros internacionales tales como la 7ma Conferencia Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Habitat de Aves Acuáticas (Convención RAMSAR) en 1999, siendo el primer pais en desarrollo en tener ese privilegio; y el Panel de Expertos en Acceso a Recursos Genéticos y Distribución de Beneficios efectuada en ese mismo año.

Asimismo, para impulsar su economía sin afectar la conservación del territorio, Costa Rica ha desarrollado un floreciente sector de ecoturismo que incentiva a los viajeros a aprender más sobre la biodiversidad de pais y respetar el medio ambiente durante su exploración.

En cuanto a la vigilancia de las areas protegidas, han surgido grupos de la sociedad civil como los 180 Comités de Vigilancia de los Recursos Naturales (COVIRENAS) que constituyen la mayor red de voluntariado existente en Costa Rica. Además el sector privado participa en la conserción por medio de reservas privadas, cuyos terrenos (60,000 hectareas) cubren mas del 1% del territorio nacional, asi como a través de cincuenta iniciativas locales de corredores biológicos que abarcan el 23% de la superficie del pais. La sociedad vicil tambien se ha involucrado en procesos deliberativos relacionados con el diseño de leyes y estrategias y en la gestión de las areas de conservación mediante los consejos regionales y las experiencias de comanejo.

Adicionalmente, el Programa Nacional de Investigaciones Aerotransportadas y Sensores Remotos desarrollado por el Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT) y la Administración de Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA) realizó en el 2003 la Misión CARTA con el objetivo de mapear y recolectar datos atmosféricos, ambientales y de uso del suelo, con instrumentos de alta precisión. Los resultados de ese estudio ayudarán a comprender mejor las consecuencias de los cambios en el uso del suelo, la dinámica de los ciclos de carbono, la contaminación del aire en las ciudades y otros importantes fenómenos.